


UBICACIÓN: Francisco Moreno 175 - Bariloche, Argentina.
PROYECTO
Andrés Bertoni
Matías Imbern
Agustín Ramonda
EQUIPO
Rafaela Canalini
Valentina Braccialarghe
AÑO 2023 - 2028
MEMORIA DESCRIPTIVA:
La premisa fundamental del proyecto nace de una lectura atenta del entorno paisajístico y urbano de San Carlos de Bariloche. Desafiando la tipología hotelera tradicional, el edificio propone una inversión programática. Entendiendo que las visuales ininterrumpidas hacia el Lago Nahuel Huapi y la Cordillera de los Andes son el mayor activo del sitio, se decide ubicar las áreas sociales en el séptimo nivel. Esta operación eleva el "plano noble" del edificio por encima de la cota promedio del tejido urbano circundante, transformando el remate del edificio en un mirador panorámico de acceso democrático para los huéspedes.
A nivel de Calle Moreno, el edificio renuncia a la hermeticidad. En lugar de cerrar el frente con un lobby convencional, se libera la Planta Baja generando un pasaje urbano semipúblico. Esta "Planta Baja Libre" funciona como una rótula de conexión, creando un recorrido fluido que invita al peatón a ingresar hacia una plaza central. Este gesto no solo oxigena el tejido urbano, sino que activa comercialmente el basamento, integrando el hotel a la vida de la ciudad y borrando los límites rígidos entre lo público y lo privado.
La imagen del edificio se define por una fuerte verticalidad rítmica. La fachada se compone como una sucesión de planos sólidos y oscuros que parecen "abrirse" orgánicamente. La Piel Exterior: Materializada en tonos oscuros de chapa grafito, responde al carácter urbano y climático, otorgando solidez y protección. El Interior del Pliegue: Al abrirse, la fachada revela una materialidad cálida en tonos madera, aludiendo al interior de un árbol o a la erosión natural de la roca. Estos "pliegues” funcionan como dispositivos de control solar y privacidad para las habitaciones, orientando las visuales de manera intencionada.
El proyecto se organiza en torno a un gran vacío central (atrio/plaza) que recorre el edificio en toda su altura. Este corazón hueco cumple una triple función:
_Bioclimática: Garantiza ventilación cruzada e iluminación natural en los corredores y habitaciones internas.
_Visual: Genera transparencias internas, permitiendo que la vegetación del patio en planta baja sea perceptible desde los niveles superiores.
_Social: Actúa como el núcleo vital donde se producen las interacciones, rompiendo la monotonía del pasillo de hotel tradicional.
El proyecto se erige como un hito contemporáneo que dialoga con la geografía. Es una pieza de arquitectura que es, a la vez, refugio introspectivo y terraza de contemplación. Una reinterpretación contemporánea de la arquitectura de montaña que busca capturar la luz, enmarcar el paisaje y devolver espacio a la ciudad.





